El Blue Block es un tratamiento diseñado para filtrar una parte de la luz azul-violeta, especialmente la proveniente de pantallas y dispositivos electrónicos. Puede ayudar a mejorar el confort visual en determinadas condiciones, aunque no está demostrado que prevenga el daño ocular ni que evite la fatiga visual en todos los casos.

El antirreflex reduce los reflejos molestos sobre la superficie del lente, mejora la transmisión de luz y favorece una visión más nítida y cómoda. Además, aporta mayor transparencia estética, permite que tus ojos se vean mejor a través de los anteojos y reduce los reflejos en fotografías y al conducir de noche.

¿Por qué combinarlos? Porque cada tratamiento cumple una función diferente y complementaria: el Blue Block filtra parte de la luz azul-violeta y el antirreflex minimiza los reflejos superficiales, mejorando la experiencia visual y la estética de tus lentes.